Estás aquíTemas / Artículos / Pérdida de Pichones.

Pérdida de Pichones.


Imagen de el palomo viejo

By el palomo viejo - Posted on 12 July 2008

A juzgar por los artículos publicados en los periódicos especializados que se editan en los países de mayor densidad colombófila, el acrecentamiento de las pérdidas de pichones sufridas todos los años por los aficionados que toman participación en ese tipo de competiciones, constituye un serio problema que merece ser estudiado con verdadero interés y desapasionamiento. Al hablar de pérdidas de pichones cabe hacer una diferenciación necesaria:
1.- Pérdida de pichones en el período de aquerenciamiento.
2.- Pérdida de pichones en las sueltas de educación.
3.- Pérdida de pichones en los concursos de velocidad.
4.- Pérdida de pichones en las largas distancias a que son enviados por los aficionados que practican la explotación intensiva de los mismos en el año de su nacimiento.
Un redactor del Bulletin Féderal, que es el órgano oficial de la Federación Colombófila Belga, en el número correspondiente a los meses de julio y agosto de 1958, al estudiar este serio problema en un documentado artículo, califica de pérdida de pichones como un verdadero drama. Y refiere un caso escalofriante registrado en una villa del sur de Bélgica en la que diez colombófilos – poseedores de colonias reducidas—vieron desaparecer en dicho año la increíble cifra de ciento once pichones. El mencionado comentarista, después de hacer sus cálculos asegura que de esta manera se pierden todos los años en Bélgica la enorme cantidad de un millón y medio de pichones. Igualmente asegura el mencionado comentarista que sólo una pequeña proporción de estos pichones desaparecidos en el proceso de aquerenciamiento son reportados por los dueños de los palomares en los que buscaron refugio los extraviados. Esto dice claramente que el nivel de compañerismo y de respeto a la propiedad ajena parece sufrir una verdadera crisis entre los aficionados a nuestro deporte en esos países. Nosotros no vamos a enfocar el aspecto moral de este problema ni mucho menos a estudiar las medidas de índole diversa que debieran ser tomadas en consideración y puesta en práctica por los dirigentes de la colombofilia en esos países, a los que hacemos referencia, porque no conduciría muy lejos y nos llevaría fuera del campo trazado a esta obra – modesta y sincera--, pero sí vamos a señalar las acusas por las cuales esas pérdidas de pichones durante el aquerenciamiento se producen.
Vamos a concretarlas aquí:
1.- Destete tardío de los pichones.
2.- Soltarlos sin antes dejarlos reconocer bien los alrededores de su palomar.
3.-Dejarlos salir en días en los que reinan fuertes vientos o condiciones atmosféricas verdaderamente adversas.
4.- Por mantener relaciones precarias con los vecinos, quienes no tendrán reparo en azorarlos para hacer daño al propietario, poco tratable o francamente huraño.
5.- Por ser arrastrados por otros bandos de palomas, pertenecientes a palomas de otras localidades, que regresan de un entrenamiento o concurso.
Fácil será suponer que cada una de estas causantes de pérdidas de pichones durante el aquerenciamiento es justificable en una medida especial para tratar de evitar esas verdaderas hecatombes que han hecho desertar de nuestro deporte a tantos aficionados que no tuvieron la paciencia de estudiar el problema desapasionadamente y que carecieron de la fuerza de voluntad necesaria para controlar debidamente la situación creada. Por nuestra parte declaramos honestamente que no hemos confrontado nunca, en nuestros numerosos años de dedicación activa a la práctica del deporte alado – más de medio siglo--, ese pavoroso problema de la pérdida en masa de pichones en el aquerenciamiento. Pero nosotros –ahora nos referimos a los colombófilos habaneros—tenemos nuestros palomares ventajosamente situados en las azoteas de nuestras viviendas y los pichones destetados a los veintitrés días de nacidos, se dejan salir a la azotea a tomar vistas de los alrededores en una edad en la que aún no pueden levantar vuelo. Cuando sus alas ya son lo suficientemente poderosas para permitirles las primeras acrobacias en el aire – que será arena de sus futuras hazañas – lo hacen perfectamente familiarizados con todos los alrededores de su palomar y con la azotea en la que podrán aterrizar perfectamente y sin contratiempo de ningún género. Es por esas circunstancias favorecedoras que, salvo en raras y contadas ocasiones, el aquerenciamiento de los pichones se efectúa en los palomares habaneros sin que se registren esas pérdidas masivas de que nos hablan los aficionados de otros países. Con referencia a las pérdidas de pichones en los viajes, la situación es diferente. Varía, como es natural, en orden a las condiciones del estado del tiempo en los días en que se efectúan las sueltas de educación y los concursos. Parece ser que en la práctica se comprueban dos momentos en la escala de los entrenamientos en que se pierde un mayor número de pichones. Se trata de las primeras sueltas. Y después vuelven a perderse en crecida proporción en las largas distancias: 400, 500 y 600 kilómetros. En estas pérdidas comprobadas en las sueltas de educación y en los concursos es necesario considerar las siguientes causas determinantes:
1.- Mala calidad del ejemplar.
2.- Insuficiente preparación atlética.
3.- Deficientes condiciones del ala.
4.- Peso inadecuado por alimentación equivocada.
5.- Exceso de vuelo alrededor del palomar.
6.- Vuelo insuficiente alrededor del palomar.
7.- Mal estado del tiempo.
8.- Influencia de los cazadores que incumpliendo las disposiciones legales que prohíben tirarle a las palomas mensajeras lo hacen sistemáticamente, causando verdaderos estragos en los bandos de pichones inexperimentados que se educan.

Del Maestro Víctor M. Pérez Lerena.

J J Diaz

0
Su voto: Nada
Etiquetas

Publicidad

Puntos de usuarios

UsuarioPuntos
Marino Carlos Reboso198
David149
J.Ledesma97
domingomario64
rodolfo guadalu...60

Última imagen

Línea Vlejke - Van Geel

Imagen al azar

FINALISTAS DEL DERBY FEAGA

Temas nuevos

Próximos eventos