La Colombofilia Canaria tiene que cambiar. Es necesario que cambie y lo es porque tal y como está no puede seguir. Más allá de las personas, sean estas o aquellas, pero tenemos que cambiar.
No es posible fijarnos las sueltas de África como única meta de nuestra colombofilia. No es posible que nuestra única batalla sea la continua bronca en contra de la Nacional. No es posible mantener por más tiempo el silencio como único argumento informativo. No es posible mantener una Web sin información digna de nuestra colombofilia.
No es posible mantener a unas personas que solo saben descalificar a los demás y tildar de traidores a los compañeros que no apoyan sus desmanes. No es posible mantener una situación sin proyectos.
No es posible mantener una situación de enfrentamientos permanentes y división. No podemos permitir que nos sujeten bajo normas injustas por más que las apruebe un parlamento.
Nadie sabe de todo y hay mucho en la trastienda de las miserias humanas, como es el caso de un Club en Tenerife que, empujado por quien ostenta un cargo de alta responsabilidad en nuestra Colombofilia y líder de divisiones y confrontaciones, está propiciando su división para crear un Club que ya se había integrado en otro y así contar con el voto de su presidente que es persona incondicional de aquel.
Es evidente que aquellos que dividen no pueden morir uniendo. Tienes que desunir, enfrentar, dividir, porque, al parecer les viene bien aquellos de “divide y vencerás”.
Pues no lo debemos permitir. Apoyemos a unos o a otros, pensemos de una u otra forma, defendamos aquello en que creamos, compartamos o no las ideas de los demás, pero impidamos que LOS QUE SIEMPRE HAN DESUNIDO LO VUELVAN A LOGRAR.



