En principio para poder destruir algo se debe tener la disposición a hacerlo, el poder y la ocasión para ello. Y en cuanto al tema que nos ocupa, la colombofilia, no creo que nadie que no tenga poder ni ocasión pueda destruir nada y menos aún quien, teniendo poder y ocasión, no está en disposición de hacerlo.
Pero si pueden destruir y mucho, aquellos que tienen poder y las ocasiones se les brindan a cada instante y, además, cuando por intereses cuanto menos cuestionables, están dispuestos a ello.
Pongamos por ejemplo los discursos de nuestro máximo representante colombófilo, D. Pedro Toledo. Me parece bien y hasta positivo que acuda a cuantos encuentros colombófilos haya, tanto porque le corresponde como máximo representante de nuestra colombofilia en Canarias, como porque creo que su obligación estar con sus representados. Así que, en cuanto a su presencia, nada que objetar.
Pero lo que no es de recibo es que en sus discursos emplee de forma continua y reiterada los mismos argumentos. Las pugnas con la Nacional y todas sus culpas, los viajes a África como monotema de nuestra colombofilia, el hecho canario como justificación de cualquier comportamiento y la calificación de los que no están a su lado como traidores o destructores.
Y esto si es destruir la colombofilia canaria porque NO TODOS LO COMPARTIMOS. Y se destruye cuando se enfrenta o cuando se crean enfrentamientos, se destruye cuando no se concilia, se destruye cuando se utiliza la descalificación permanentemente, se destruye cuando se utiliza un evento de camaradería y solidaridad para sembrar discordias, se destruye cuando se critica sin argumentos y se destruye cuando se siembran dudas. Y nuestro máximo representante no puede ni debe destruir, debe conciliar, quitar hierro a los tremas que lo requiera, debe negociar, no debe tomar partido, debe ponderar y debe, sobre todo, UNIR EN LA DISCREPANCIA Y NO PRETENDER UNA UNIDAD UNIFORME DE REYES Y VASALLOS.
Por otra parte está la mala imagen que está dando el Derby del Centro Colombófilo. Una mala imagen en cuanto a control, organización y respuesta a sus compromisos económicos y ESO ES SIMPLEMENTE DESTRUIR. Destruir nuestra credibilidad, destruir nuestra capacidad de generar confianza, destruir parte del futuro del propio Derby y, en fin, destruir parte de la Colombofilia Canaria.
Así que cada palo asuma su vela y si el viento es fuerte y no se arría a tiempo la vela, ya se sabe que el palo termina rompiéndose y lo peor es que rompe cuanto encuentra a su paso. Ese es el problema, lo que rompe cuando cae, así que estando a tiempo como estamos, intentemos todos arriar la vela antes que se rompa el palo y cuanto coja en su caída.



