LA COLOMBOFILIA EN LAS ISLAS CANARIAS I
El silencio significa mucho en algunos momentos, pero no siempre es bueno quedarse callado, hay que hablar para aclarar conceptos que algunos quieren tergiversar, y como no, para salvar también nuestra honra!!!
Si analizamos la situación de la Colombofilia en nuestras islas, tenemos que llegar a la conclusión de que es muy trabajosa, que nos sale cara, y que tenemos muchas dificultades para poder viajar nuestras palomas de Africa, que por otro lado, es de donde quieren viajar la mayoría de los colombófilos canarios.
Un requisito imprescindible para poder hacer frente a tanto obstáculo, es que la Colombofilia de las Islas esté unida, que cada federación insular, cada club y cada colombófilo colaboren en sus respectivas parcelas y, además, tengamos ayuda institucional para que nos defiendan de los ataques contra la ubicación de nuestros palomares y coadyuven en el trasporte de nuestras palomas.
En las islas orientales Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria, se percibe claramente que hay unión, sin que ésto quiera decir que no existan problemas. Los Clubes se agrupan para viajar sus palomas y abaratar costes. Cada Federación Insular aprueba en sus Asambleas sus planes de viaje que llevan a término a pesar de sus penurias, pero todas, se encuentran saneadas o con deudas muy pequeñas. La Federación Insular de Gran Canaria le ayuda a las otras dos, llevándoles sus palomas a la costa africana, cada vez que éstas se lo solicita. A nivel general, tienen las cosas muy claras, han cerrado filas en torno a la legalidad vigente, osea, con la Federación Canaria de Colombofilia.
En las islas occidentales no se puede decir lo mismo: En la Isla de la Palma, con cinco Clubes, por lo menos hasta el pasado año, cada cual viajaba a su aire, con el consiguiente coste adicional que significa. He notado que el actual Presidente Insular ha hecho acopios de esfuerzo para unir a todos los clubes. Se reúnen, hablan, sacan conclusiones, se corrigen…, creo que se encuentran en el camino, aunque hay muchas dudas sobre la legalidad vigente.
La Isla de la Gomera, con un solo club, cuenta con ayudas económicas suficiente para sacar sus campeonatos adelante. Esta isla ha hecho actos que atentan contra la legalidad vigente, que con otro Presidente de la Canaria podría costarle más de un disgusto…, o a lo mejor, el Presidente actual tiene razón cuando indica que no todos los gomeros son culpables…
La Isla de Tenerife debe tener un análisis mas profundo. Es la Federación Insular de Tenerife una gran potencia colombófila a nivel deportivo, pero no tanto a nivel organizativo. Se encuentra en una gran depresión económica fruto de anteriores órganos de gobierno federativo que la dejaron bajo una losa de cerca de 50.000 euros. La recuperación, aunque posible, se está haciendo cada vez más difícil, porque estas mismas personas que la hundieron se han dado a la labor de desunir a los clubes, manipulando toda información que llega a sus oídos, con la aviesa intención de volver a las andadas…Afortunadamente, la mayoría de los clubes de Tenerife son “clubes señores” que aunque no muy dados a la participación, están muy bien dirigidos y no se van a dejar embaucar. Fruto de la poca participación, la falta de liquidez, las revolturas de esos interesados, la dificultad de gestionar su gran centro colombófilo… y otras causas, dejaron a tres Presidentes en el camino por sendas dimisiones. Es en Tenerife donde más falta hace de grandes dosis de unión de la Colombofilia en torno a la legalidad vigente, la participación de los clubes y colombófilos y echar fuera de circulación a los impresentables que abogan por la desunión y la anarquía, demagógicamente hablando de democracia, sin respetar a aquellos que han sido elegidos democráticamente. Los destructores se han posicionado radicalmente en conseguir nuevamente a la Federación Insular y romper a la Federación Canaria, sin importarles el daño enorme que le hacen a la Colombofilia. En mi próximo escrito hablaré de la RFCE, las Anillas, la Legalidad Vigente y la Ley de Protección de la Paloma Mensajera. Atentamente, Manuel Suárez Fiol



